¿Te
has fijado alguna vez en que casi todos los relojes que aparecen en los
anuncios marcan las 10:10 o las 10:08? Si nunca lo has hecho, puedes comprobarlo por ti mismo en Google Images.
¿A qué se
deben estas horas tan parecidas? Pues en definitiva a diversos
efectos psicológicos y estéticos muy estudiados:
- Las manillas forman un “tick” o “check”, que significa “aceptable” u “ok”. También puede identificarse la posición de las manillas como una sonrisa.
- La posición de las agujas no tapa ni el logo del fabricante ni el calendario, ubicado normalmente a las 9 (cuando está a la izquierda) o a las 3 (cuando se sitúa a la derecha).
- La gente se suele levantar a las 10 de la mañana cuando no tiene que ir a trabajar porque es fin de semana o festivo. En el caso del reloj Casio de la derecha de la imagen podemos ver que el día está fijado como “SUN” (domingo) y que el calendario marca el 30 de junio, para muchos, el comienzo de las vacaciones. Este mensaje subliminal crea una sensación agradable en el posible comprador.
- Si dibujamos un rectángulo dentro de la esfera con el límite marcado por el minutero, éste sería aproximadamente un rectángulo áureo. Se ha demostrado que todo aquello que tenga proporciones áureas es agradable a la vista.
- Si hay segundero, éste suele señalar los 25 o 35 segundos. Si marcara los 30 segundos dividiría la circunferencia en tres partes iguales, dando una sensación rígida y puramente matemática. Así consigue romperla.
- Las manillas están casi simétricamente equilibradas en la cara del dial. El minutero forma un ángulo de 48º a la derecha vertical mientras que la manilla de las horas está a 56º de la izquierda vertical.
- A las 10:08 el día aún es joven. Tenemos prácticamente casi todo el día por delante para realizar cosas.
Existe
una tradicional regla publicitaria no escrita, según la cual todos los relojes
deben señalar las 10:10 cuando son fotografiados para figurar en un anuncio.
Pero no es tal hora fruto del capricho, sino de un minucioso análisis estético
de la imagen y de su impacto psicológico.
Para empezar, no resultan estéticas las horas en las que se
superponen las agujas, pues da la impresión de que el reloj tan sólo tiene una.
Por ello se eliminan las 12:00, las 13:05, las 14:10, las 15:15 y las demás en
que se cumpla esa regla.
Por el mismo motivo se rechazan aquellas en las que las agujas
estén muy próximas, pues ofrece una sensación de amontonamiento sin sentido
al quedar libre el resto de la esfera. Parece que unos diez minutos (60
grados de arco) podría considerarse una distancia de separación mínima.
Tampoco
son admisibles las horas en las que las agujas se oponen, pues dan la impresión
de ser una sola manecilla que atraviesa la esfera por su centro, cual flecha de
cupido atravesando un corazón. Por ello se eliminan las 12:30, las 18:00, las
08:05, las 17:55 y las demás en que se cumpla esa regla. Por la misma
razón se rechazan, como en el caso anterior, las horas que estén muy próximas a
ese ángulo recto de 180 grados de arco. Y también en este caso los diez minutos
parecen corresponderse a una distancia de separación mínima.
Las
10:10, hora conocida como happy hour por aquello de la sonrisa, es la elegida
por cuestiones fotogénicas. Y la costumbre se ha seguido para los modelos
analógico a sin importar el modelo, la procedencia o el precio. Aunque algunas
marcas intentan dar un toque de originalidad o rebeldía cambiando la hora, pero
solo se atreven a cambiarla un poquito como en el caso del Omega que señala las
10:08, o el Pulsar que señala las 10:09. Y aunque la hora no tenga esta
justificación en los relojes digitales, se sigue la costumbre en algunos de sus
anuncios.
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